Bienvenidos a Raíces Chosicanas

Aquí compartiré algunas anécdotas, pensamientos, vivencias, un poco de todo con todos =)

lunes, 24 de octubre de 2011

Yo era su mejor amiga...


4º año de secundaria, clase de psicología. La profesora tocó el tema de la amistad, calculo que porque se venía el festejo de esa fecha. Además nos habría hablado acerca de su importancia. Después de eso, se le ocurrió preguntar a cada una sí teníamos una mejor amiga. Así fue una por una. Ese año junto con SASKAVEUS nos sentábamos en la última fila, sí al fondo del salón. Le encontrábamos tal gustito que nos acomodamos allí desde el primer día de clase (si mal no recuerdo). De pronto le tocó responder a Jackeline, ella sí tenía una mejor amiga, y cuando la profesora le preguntó, quién era, sin pensarlo dos veces respondió: ´Es Sara´. Cuando escuché mi nombre no pude evitar mi cara de sorpresa. ¡Claro! Yo ni enterada estaba que era su mejor amiga. Sin dejarme reponer del asombro, la profesora me preguntó si ella era también mi mejor amiga. De pronto todas las miradas puestas en mí, y con ellas la inocente mirada de Jacky. Todas esperaban mi respuesta. Mis pensamientos corrían a mil, y con gran rapidez traté de poner las cosas en la balanza y pensé. A ver... sí digo...claro... Jaqui es mi compañera, osea... no pertenece a mi grupo, me cae súper, es muy buena, alegre, mmm qué situación, trágame tierraaaaaaa!!!! Help me!!! En fin, miré a la profesora y le dije ¿SÍ? No sonó muy creíble, pero al fin y al cabo fue un sí. Mi grupo de amigas me miraban como diciendo, ni tú te la crees y se reían del incómodo momento que me había tocado vivir. Jacky me miraba muy contenta y desde ese día tuve una nueva mejor amiga. Lo último que supe de ella es que está viviendo en los Yunaites.

viernes, 21 de octubre de 2011

SASKAVEUS


Para la clase de anatomía en 4º año de secundaria, año 94, teníamos que inventar un espécimen con particulares características, algo nunca antes visto. Nuestra profesora era una maestra con todas las letras. Era una de mis favoritas. La quería un montón. Todas sus clases eran muy bien explicadas e ilustradas con imágenes que ella misma hacía en la pizarra, siempre terminaba manchada de tizas con las las que coloreaba sus (para mí) perfectos dibujos. Ese proyecto lo teníamos que hacer en grupo. Yo ya era parte de uno. De esos que con tus compañeras eres muy compinche. Te conocen y las conoces muy bien. De esas con las que sales al recreo y se matan de risa. De esas con las que también se juntan en alguna casa fuera del colegio. Éramos, Karina, Silvia, Verónica, Ursula, Sandra y yo. Sí todas mujeres porque el colegio no era unisex. Esa mañana la profesora nos dio todas las pautas para inventar algo nunca antes visto, oído, olido, ni tocado. Después de rompernos un poco la cabeza inventando las características del bicho o cosa creada por nosotras, le teníamos que poner un nombre. Y no teníamos ni la más pálida idea de cuál sería. Después de seguir debatiendo un poco más, no sé a quién se le ocurrió que uniéramos las iniciales de nuestros nombres. Al final nuestro invento se llamó: SA.S.KA.VE.U.S. Claro! Se volvía un debate sin fin entre Silvia, Sandra y yo (Sara) para ver de quién era la SA que iba adelante, para mí esa SA era la mía, en fin, quedamos muy contentas por el trabajo final. No recuerdo las características que tenía SASKAVEUS pero recuerdo que tuvimos que exponer nuestro trabajo y lo hicimos muy bien. Desde ese día nuestro grupo se llamó SASKAVEUS. Un grupo de amigas que aunque Ursula esté hoy en España, Karina, Silvia y Verónica en Perú, Sandra en Venezuela y yo en Buenos Aires, sabemos que la distancia no puede terminar con esa amistad tan grande que en esa época supimos sembrar. SASKAVEUS FOREVER. Tengo muchas anécdotas más de la secundaria, Ursula me pidió que las contara, pero esas vendrán en los próximos escritos, lo prometo...